martes, noviembre 2

Aquella chica heavy. Capitulo 1.

Siempre que la miro tiene una sonrisa lista para mandarme. Yo sigo sus labios con la mirada, alguien me habla pero yo no quiero apartar mis pupilas de aquellos labios rojo intenso. Su tez palidecida por el colorete blanco resalta sus ojos negros. Algo me golpea el brazo y me giro.
-¿La gótica te pone?-esa maldita voz que todos los días tengo que escuchar. Esa voz por la que he llorado tantas veces.
Yo simplemente lo ignoro y le echo la última vista a Carla, mientras me siento en mi mesa. Hoy se ha puesto una falda roja y negra, unas medias de rejilla negras, una camiseta gris oscura con la palabra devil escrita a la altura del pecho. Una chaqueta roja con rayas negras abriga su cuerpo. Y esas botas que parecen de hombre visten sus pies.
Enrique,el profesor de lengua pasa por la puerta. Todo el mundo sigue igual, nadie se sienta ni baja la voz. Él cierra la puerta bruscamente y se sienta en su silla. La gente se va sentando en sus sitios pero siguen hablando y tirándose bolas de papel. Felipe se sienta justo detrás de mi. Felipe  se me declaró el año pasado y desde entonces esta perdidamente enamorado de mi, o eso dice él. Yo estoy harta de decirle que no puede ser, pero no puedo decirle porqué, soy muy cobarde para eso.
-Señorita Alonso.  No se lo vuelvo a repetir ¿Tiene el ejercicio dos echo?- me dice el profesor con una nota de irritación en la voz.
-Si. El texto es argumentativo ya que da razones para convencer de algo.
-Muy bien. Felipe el siguiente- Me mira con un gesto de indiferencia. Nunca nos hemos llevado bien, y no porque yo no estudie ni trabaje en su asignatura, la verdad ni yo sé por que no me  soporta pero es así.
El resto de la clase me la paso mirando a Carla. A ella,como a mí, le gusta la literatura y ella presta mucha atención en esta clase. S e sienta dos mesas delante de mi y me encanta mira su pelo por detrás. Es largo y ahora lo lleva liso y su extensión roja se ve bastante.
Suena el timbre y yo no me levanto. Guardo lentamente mis cosas y cuando ya no hay nadie en la clase salgo.
Suelo irme a unas escaleras que hay en la parte de atrás del patio ,por las que normalmente no pasa nadie ,a tomarme mi almuerzo. 
Cuando estoy bajando las escaleras de el edificio donde esta mi clase algo me coge por las muñecas y me tira hacia atrás. Me giro asustada y es Ruben, el chico que me hace la vida imposible desde que lo tengo en clase.
-Déjame. Ya sabes que no tienes derecho a tocarme.
-¿ Preferirías que hubiese sido la vampiresa?
-Preferiría que te hubieras muerto, pero ya que eso desgraciadamente no ha pasado déjame en paz.
Una profesora de otra clase viene por el pasillo directa a nosotros ya que él me sigue sujetando por las muñecas bruscamente. Ruben la ve acercarse.
-Ya hablaremos tu y yo.- Me da un beso en la boca y se va casi corriendo.
Sigo asustada pero no sorprendida. Él se cree que soy suya. Desde que me vio quiso algo conmigo pero yo pasé de él y desde entonces no me ha dejado en paz. Él se imagina que soy lesbiana, pero solo porque lo rechacé. No está acostumbrado ya que para cualquier niña pija seria el chico más guapo del instituto. Solo es un gilipollas al que rompieron alguna vez el corazón y ahora lo paga con todas las demás.
La profesora se dirige hacia mi, pero no quiero oír más palabras consoladoras así que le sonrió para que vea que estoy bien y salgo por la escalera.


1 comentario:

  1. Anda, es bastante original, nunca había leído un relato en el cual a la protagonista le gustase una chica... seguiré el blog xd
    Por cierto somos 3 amigas que tenemis un blog en el cual colgamos videos http://lasmejorespendejadas.blogspot.com
    Si quieres puedes pasarte.
    Nos hacemos seguidoras de tu blog.
    Beoss

    Clary

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